Elementos De La Ofrenda Tradicional De Noche de Muertos

Las ofrendas son manifestaciones rituales que evolucionan al paso del tiempo pero mantienen diversos elementos que dan testimonio de las tradiciones de las culturas prehispánica y europea (religión católica).

CRUZ: En la ofrenda floral la figura de la cruz no tiene su origen en la religión cristiana, sino que por el contrario se trata de la cosmovisión indígena. La cruz se forma al centro la ofrenda floral, dentro de un marco cuadrado. Se forma también en la estrella hecha con mazorcas de maíz rojo o en la figura que se forma a través del acomodo de los candeleros y sahumerios.
En la cosmovisión prehispánica, la cruz simboliza el fuego, y por ende, el sol y venus; su sacerdote y mensajero. La cruz era además el símbolo del universo, representado por medio de cinco puntos dispuestos como el número cinco de los dados; es decir, un punto central y cuatro distribuidos en cada uno de los puntos cardinales, donde los P’urhépecha colocaban una deidad advocación del sol, a cuyo conjunto llamaban “los dioses de las cuatro partes del mundo”.
La unión de esos cinco puntos se hacía con dos líneas rectas que se cruzaban en un punto central, formando así la cruz. La triple representación de este símbolo valía para la región del cielo, de la tierra y del mundo de los muertos. Así quedaba simbolizado el universo prehispánico.

LA OFRENDA FLORAL: Contiene los elementos de la cruz correspondiente a la cosmovisión indígena. Se forma un cuadro o marco cubierto de flores de cempaxúchitl y en el interior del marco se forma una cruz significando los 4 puntos cardinales. El punto central de la cruz representa la unión de el cielo, el infierno y el inframundo.

FUEGO: Simbolizado por la llama de las ceras (velas), representa la permanencia en la tierra de una vida que se extingue (alma). Además de iluminar a las ánimas en su retorno al mundo terrenal, el fuego simboliza la presencia del Dios Curicaueri (deidad ligada al fuego y al sol).
El fuego es también la forma de atraer a los espíritus y guiarlos hacia la luz porque según la tradición prehispánica, todavía no van al cielo quienes tienen un año o menos de muertos.

HUMO: Obtenido por medio del aromático copal, éste elemento significa la asunción del alma con los dioses, ya que el humo es su alimento.

SAL: Representa el bautismo y contribuye a evitar que el cuerpo se destruya. La sal también simboliza el aire.

COMIDAS: Son los alimentos el mayor deleite para quien se ofrenda y constituyen la base de sustento en su nueva existencia.

AGUA: Calma la sed de las ánimas y es el elemento de vida en la madre tierra. Según la tradición, los espíritus sienten sed debido a su largo viaje hacia la región de la muerte y se les ofrenda agua para que puedan continuar su camino.

TIERRA: Maíz, calabaza, chayotes, panes y frutas son los alimentos que nacen en el seno de la madre tierra. Estos elementos se colocan en la ofrenda como un reconocimiento a la gratitud de la madre tierra con quien los muertos formaban una dualidad para la creación de vida: los cuerpos de los muertos servían para alimentar a la tierra, por tanto la madre tierra les agradecía a través de sus frutos. Las ofrendas de cosechas representan pues un atributo de Cuerauaperi (creadora y madre de los dioses; deidad de la vida y de la muerte), asegurando la existencia de la comunidad en el universo.

FLOR DE CEMPAXUCHITL: Es la flor de los muertos. Flor de color oro, el mismo color de los rayos del sol, del Dios Curicaveri. La flor de cempaxúchitl y la orquídea morada, conocida como flor de ánima, representan a la naturaleza, a la vida y dan vitalidad a la ofrenda en su conjunto. Los indígenas creían que el sol moría en el poniente y ahí era la región de los muertos, por lo tanto se eligió una flor con el color del atardecer.
En Michoacán esta flor se cultiva principalmente en las comunidades de Tuxpan, Huandacareo y Copándaro, aunque en la temporada cercana a la Noche de Muertos algunas personas cultivan parcelas para sus ofrendas familiares.

PETATE: Por su forma cuadricular, demarca un espacio religioso.

GOLOSINAS: Calaveritas de azúcar, “alegrías” de amaranto, etc. Son una burla a la muerte, una sátira en contra el hecho de morir, pues al fin y al cabo estas calaveras se comen.

PAN DE MUERTOS: Esta es una idea cristiana-católica, una representación de la carne a través del pan, como en la Eucaristía.

Información proporcionada por el Sr. Sergio Luna Capellini, Delegado de la Secretaria de Turismo del Estado de Michoacán en Pátzcuaro.

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